Barrio Judío Girona

La palabra CALL viene del hebreo קָהָל Qahal (Comunidad), puede ser por influencia del latín (callis: paso estrello entre dos paredes) es la palabra utilizada en Cataluña para denominar los diversos barrios judíos. Y corresponde a la palabra JUDERIA en castellano.

En un documento que data del año 888, hace referencia a la presencia en Girona de unas 25 familias de religión mosaica.

El Call de Gerona albergó a una de las comunidades judías más importantes de occidente en su época y actualmente es el mejor conservado de Europa.

Empezó a formarse a partir del siglo XII, en la calle de la Força (Fuerza), cuando se instalaron familias judías que Vivian por los alrededores de la Catedral. Allí llegaron a vivir una media de 800 personas.

En la ciudad llegaron a vivir grandes personalidades de diversos ámbitos culturales, desarrollaron sus teorías importantes pensadores como Jacob Ben Sehet Gerondi, el poeta Mesula Ben Selomo de Piera. Y los grandes filósofos Ezra Ben Salomo y Azriel de Gerona. Aunque la figura más relevante fue el médico poeta y filosofo y exégeta Mosse ben Nahman, más conocido como Bonastruc ça Porta.

De la escuela de la cábala de Gerona salió el primer grupo de cabalistas de la Península Ibérica hasta la primera mitad del siglo XIII.

En el verano de 1492 por el decreto de expulsión del rey Fernando, se obligó a la comunidad Judía gerundense a vender su sinagoga y los demás espacios circundantes. Gracias a los documentos de venta conservados en los archivos, se ha localizado el emplazamiento de esta en el espacio del Centro Bonastruc ça Porta, donde habían estado las salas para el rito judío, el hospital y los baños, que eran diferentes espacios unidos entre sí, cuyos límites que están bien definidos han permitido ubicar con seguridad todo el complejo. En el patio superior del centro hay un espacio que era conocido hasta hace poco como cisterna, en donde un equipo de arqueólogos de la Universidad de Gerona llevo a cabo una intervención en Febrero del 2014, apareciendo unas estructuras de origen medieval: una piscina rectangular (no una cisterna) y una compleja estructura que, todo esto fue cubierto entre los siglos XV al XVI, son los restos del baño ritual o micvé, que la población judía de Gerona utilizó desde 1435 hasta la expulsión.

Gracias a el apoyo de la embajada de Israel se ha rehabilitado parte call donde funcionaba el centro Bonastruc ça Porta o instituto de Estudios Nahmánides.

El barrio actual solo conserva parte del trazado medieval.

Como el resto de casco antiguo de la ciudad es considerado Bien de Interés Cultural.

Bibliografía, Créditos y menciones

Texto y fotografías propiedad de M. Carmen Diez Carrera.

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